Aquí tenéis dos recortes de fotos del blog con veintitantos años de diferencia. Siempre decimos que se parecen, pero creo que nunca la evidencia había estado tan clara. Propongo un concurso: a ver quién acierta quién es el tío y quién es el sobrino. El que gane se lleva los dos paquetes de doritos que sobraron del otro día en mi casa.
Bueno, Jose, míralo por el lado bueno. Por lo menos tú no tienes dudas sobre cómo va a ser tu hijo de mayor.
3 comentarios:
Madre miiiiia, si son igualitos, hasta la misma sonrisa, y el mismo gesto, jeje.
pos eso que son un calco, incluso el pelo tio, aunque buscando y rebuscando, podemos apreciar que la nariz de adrian es mas chata no?, yo que se, es que son iguales
chicos yo creo que lo intento y no me sale mejor, ehhhh!!!!!!! son guapisimos que se me cae la baba
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